Este Sant Jordi estuve dibujando en directo con la librería Lily of the Valley, en Barcelona. Quería que la experiencia conviviera con todo lo que estaba pasando alrededor: personas entrando y saliendo, libros en las manos, rosas, conversaciones y esa energía que llena la ciudad cada 23 de abril.
Dibujar sin detener el ritmo de la jornada
Tomaba una referencia rápida de cada persona para que nadie tuviese que quedarse posando. Así podían seguir mirando libros y disfrutando de Sant Jordi mientras yo continuaba con su retrato.
Me gustó especialmente ver cómo el dibujo se mezclaba con el ambiente de la librería. Cada entrega se convertía en un pequeño momento compartido y cada persona se llevaba una pieza hecha allí mismo, dentro de una jornada muy de Barcelona.
Aprendizajes
Me confirmé que una referencia rápida y una dinámica clara permiten que el dibujo acompañe un día muy vivo sin detenerlo. El arte puede formar parte del flujo natural de la calle, los libros y las conversaciones.


