Por San Valentín fui a dibujar parejas en directo. La idea era que cada una pudiera acercarse, compartir un momento juntas y llevarse un retrato hecho especialmente para ellas.
Un recuerdo de dos personas
Tomaba una referencia rápida para que nadie tuviese que quedarse posando. Mientras yo seguía dibujando, cada pareja podía continuar disfrutando de la experiencia y volver después para descubrir el resultado.
Lo que más me gustó fue ver las reacciones al entregar cada ilustración. Aunque el formato era el mismo, cada pareja, cada gesto y cada dibujo hacían que el recuerdo fuese completamente suyo.
Aprendizajes
En los retratos de dos personas, el gesto compartido importa tanto como el look. Encontrar esa cercanía en pocos trazos es lo que hace que la ilustración se sienta realmente suya.






