Llevar la paleta hasta el último detalle
Antes de la boda probé distintas intensidades de verde y varias formas de combinar los lazos. La elección final tenía que sentirse conectada con la papelería, pero también funcionar como marco para looks de colores muy distintos.
Empecé a dibujar al caer la tarde, después de la ceremonia. Sobre la mesa, los sobres preparados, los rotuladores y las primeras ilustraciones iban construyendo una pequeña exposición en movimiento.
El figurín de moda me permitió concentrarme en las siluetas, los tejidos y las combinaciones de color. Cuando las piezas se reunieron, cada una era distinta, pero los verdes y los lazos hacían visible que todas pertenecían a M&R.
La celebración tuvo lugar en Els Comdals, una masía rodeada de paisaje y arquitectura de piedra. Ese entorno natural hacía que toda la gama de verdes se sintiera todavía más conectada con el lugar.
Aprendizajes
Esta boda me enseñó que la coherencia se nota incluso cuando nadie la explica. Si las invitaciones, los sobres y la ilustración parten de la misma mirada, el resultado se siente natural.








